Se agradece al comune de Sernaglia della Battaglia por su amable colaboración.


Situadas en la confluencia en el Piave de los torrentes Rabòs y Rospér, las Fontane Bianche se alimentan de las aguas subterráneas de una amplia cuenca hidrográfica que se extiende desde las Prealpi trevigiane hasta los Palù del Quartier del Piave.
En el corazón de las Fontane Bianche, dentro de una parcela de veintiséis hectáreas, el circolo de Legambiente de Sernaglia della Battaglia ha realizado, con el apoyo de la administración municipal, un recorrido peatonal didáctico naturalista que permite observar la compleja variedad faunística y vegetal de la Oasi, la cual ha sido incluida en la Red Europea “Natura 2000”.
Las llamativas especies florales presentes en la Oasi incluyen la Orchis Militaris, la Gymnademia Conopsea, el Lilium Bulbiferum, la Listera Ovata y la Pulmomaria Vallarsae.

Acceso a la Oasi naturalista Fontane Bianche
Recorriendo la SP34 desde Falzè di Piave, encontramos a nuestra izquierda una señal que indica la dirección para llegar al Recorrido ecológico Fontane Bianche (45.863539125882355, 12.139477645960453), pasando por el Molino in Val.
El Molino Vecchio
El antiguo complejo molinero era accionado por las aguas del foso la “Roja”. Secado en los últimos cuarenta años, el canal conducía las aguas dispersas por el río Piave desde Vidor hasta Falzè.
Superado el Molino in Val continuamos por la blanca carretera que conduce al aparcamiento, junto al punto de partida del recorrido ecológico.

El recorrido naturalista literario
Tras cruzar el vado de Barnes, giramos a la derecha y avanzamos por los márgenes de un denso seto; después tomamos el recorrido naturalista-literario.
Realizado recuperando senderos ya existentes y abriendo otros nuevos, el proyecto de Legambiente combina el encanto de una de las zonas más cautivadoras del Quartier del Piave con el valor evocador de la poesía.
Recorriendo el itinerario es posible leer los textos, inspirados en el mundo natural, ideados por los alumnos de la clase IV A del Liceo Scientifico “M. Casagrande” de Pieve di Soligo en el curso 2014/2015.
Los paneles situados a lo largo de los caminos rurales del itinerario exhiben poemas de autores que vivieron en épocas diversas, entre ellos Antonio Machado, Hermann Hesse, Gaspara Stampa, Salvatore Quasimodo, Trilussa, Marino Moretti, Emily Dickinson y Alcmane, poeta griego de la segunda mitad del siglo VII a.C., cuyos versos son los más antiguos entre los incluidos en el recorrido cultural:
“Duermen las cimas de los montes
y los abismos
y los promontorios y las gargantas
y las estirpes de los animales
que la tierra alimenta,
y la progenie de las abejas
y los monstruos en los remolinos profundos
del mar violeta;
duermen las estirpes
de los pájaros de largas alas”
A lo largo del itinerario encontramos una desviación que conduce a la Isola dei Morti en Moriago della Battaglia. El área monumental está dedicada a los miles de soldados que en este pequeño trozo de tierra, extendido hacia las grave del Piave, perdieron la vida en la Primera Guerra Mundial.

El Bojon
Concluido el recorrido literario llegamos al Bojon, amplia surgencia cuyo nombre deriva del dialecto veneto “bòjer”, es decir, hervir, en referencia a las burbujas de aire que se generan cuando el flujo subterráneo de agua, rico en oxígeno, emerge en la superficie.
Las orillas del espejo de agua están cubiertas por la vegetación típica del bosque de ribera, constituida principalmente por alisos (Alnus glutinosa), sauces blancos (Salix alba) y sauces cabríos (Salix caprea).
En los extremos de la surgencia crece la salicaria (Lythrum salicaria), cuyas inflorescencias lila pueden admirarse entre junio y agosto.
Dirigiendo la mirada desde las orillas hacia el centro del manantial, observamos a lo largo de las riberas carrizales anfibios de carrizo común (Phragmites australis) y espadaña (Typha latifolia). Esta última se distingue por la inflorescencia inferior marrón, cilíndrica y femenina, y la superior, amarilla y delgada, masculina.
Reconocibles por las inflorescencias similares a espiguillas en la parte superior del tallo, el junco (Juncus sp.) y el cárice (Carex sp.) forman densas asociaciones en los bordes de la surgencia.
Emergiendo de la superficie del Bojon observamos el lirio amarillo (Iris pseudacorus) y plantas hidrófitas como la menta acuática (Mentha aquatica), la berula acuática (Berula Erecta), el berro de agua (Nasturtium officinale) y el ranúnculo de agua (Ranunculus trichophyllus), importantes indicadores de la elevada calidad de las aguas de manantial del sitio naturalista.

El claro del brezo
El brezo carnicero (Erica carnea L.) encuentra en esta zona árida de la Oasi, típica de los ambientes de grava fluvial, las condiciones para crecer con vigor.
Caracterizada por tallos leñosos y rastreros, esta planta de hojas aciculares se desarrolla sobre todo en anchura y presenta flores rosas, más raramente blancas, agrupadas en inflorescencias que sobreviven a las bajas temperaturas.
En el claro del Erica hay otras plantas como el tomillo rastrero (Thymus serpyllum), el heliantemo mayor (Helianthemum nummularium), la globularia celeste (Globularia cordifolia) y la escabiosa silvestre (Scabiosa colombaria).
Desde aquí el sendero se bifurca y tomamos el trazado que conduce al Aula en el Bosque.
El Aula en el bosque
Gracias a la aportación económica de la provincia de Treviso y a la colaboración de los socios de Legambiente del circolo de Sernaglia, el comune de Sernaglia della Battaglia ha realizado un observatorio naturalista desde el que se disfruta de una vista sugerente del bosque de ribera de las Fontane Bianche, en el que encuentran refugio aves sedentarias, nidificantes, invernantes y migratorias parciales.
En invierno, desde la posición privilegiada de la altana, se entrevé a través de las frondas de los árboles desnudos el curso del Piave y el perfil del Montello que se recorta en el horizonte.

Avifauna en la Oasi naturalista Fontane Bianche

Tanto sedentarios, el pito verde (Picus viridis) y el pico picapinos (Dendrocopos major) son las únicas especies presentes en el área capaces de crear por sí solas una casa en la madera, para lo que prefieren la madera del álamo, blanda y fácil de excavar.
Otras especies sedentarias incluyen la urraca (Garrulus glandarius), el carbonero común (Parus major), el mito (Aegithalos caudatus), el chochín (Troglodytes troglodytes) y la lechuza común (Athene noctua), difícilmente observable por ser un ave rapaz nocturna.
Entre las migratorias parciales observables en la Oasi citamos el petirrojo (Erithacus rubecula) y el pinzón vulgar (Fringilla coelebs).
El torcecuello (Jynx torquilla) es una especie migratoria presente solo en el periodo reproductivo, así como el único pájaro carpintero que aprovecha las cavidades de los troncos y los nidos de otros pájaros carpinteros debido a su incapacidad para excavar. Esta característica lo acerca a la lechuza común, al carbonero común y al trepador azul (Sitta europaea), un paseriforme que nidifica en cavidades naturales o en los nidos, excavados por los verdaderos pájaros carpinteros, de los que reduce la abertura añadiendo barro o arcilla.
Para construir su nido, la curruca capirotada (Sylvia atricapilla) prefiere en cambio las plantas de zarza, el saúco y las trepadoras presentes en el sotobosque.
El río Piave

Después de visitar el Aula en el Bosque, en cuyo interior se encuentran paneles didácticos detallados y fotos de la avifauna local, completamos la desviación dirigiéndonos hacia las orillas del Piave.
Aquí se exponen paneles didácticos que repasan las principales fases de la Primera Guerra Mundial en el frente del Piave, en particular, la batalla de contención librada entre noviembre y diciembre de 1917 tras la derrota de Caporetto (24 de octubre – 12 de noviembre de 1917), la batalla del Solsticio (15 – 24 de junio de 1918) y la ofensiva de Vittorio Veneto (24 de octubre – 4 de noviembre de 1918).

Desde esta posición la mirada se extiende sobre los cambiantes brazos del curso medio del Piave, cuyo cauce, en este tramo, está caracterizado por amplias extensiones de sedimentos aluviales llamadas “grave”. El paisaje se distingue por una pluralidad de ambientes que van desde las fértiles orillas limosas hasta los vastos depósitos de gravas, desde los prados áridos con apariencia de estepa hasta los bosques de ribera de sauces y álamos.
Al otro lado del río, el paisaje está modelado por las estribaciones del Montello, relieve colinoso cubierto de bosques cuyo punto más alto alcanza los 371 m s. n. m.


Del Fontanon al claro del Olivello
Regresamos al aula en el bosque y luego seguimos hacia El Fontanon, una de las zonas más fotogénicas del recorrido ecológico situada en el extremo oriental del sitio naturalista.
Desde el Fontanon, el itinerario se desarrolla hacia el suroeste en dirección al claro del Olivello. Sin aguas superficiales, esta zona debe su nombre a la presencia de un denso matorral de espino amarillo (Hippophae rhamnoides), arbusto bajo cuyos frutos son pequeñas drupas naranjas comestibles.
Además del espino amarillo, la vegetación del claro incluye el avellano (Corylus avellana), el salicone y la sanguina (Cornus sanguinea), así como plantas típicas de los prados áridos como la globularia celeste (Globularia punctata) de flores azules, el tomillo, el heliantemo común, reconocible por sus delicadas flores amarillas, y algunas especies de orquídeas.
Los animales que encuentran alimento y refugio en este lugar incluyen la ardilla, (Sciurus vulgaris), el lirón careto (Muscardinus avellanarius), el alcaudón dorsirrojo (Lanius collurio) y el lirón gris (Myoxus glis).


El estanque de las agachadizas y el estanque de las Nepe
Girando a la izquierda se vuelve al claro del brezo; a la derecha se alcanza la Vasca dei Beccaccini, observable desde una cómoda pasarela de madera.
La agachadiza común (Gallinago gallinago) es un ave zancuda que utiliza su largo pico para buscar en el fango los organismos acuáticos de los que se alimenta. Estos son importantes indicadores biológicos, ya que son especialmente sensibles a la calidad ecológica del entorno.
El estanque situado a poca distancia de la Vasca dei Beccaccini está dedicado a la nepa (Nepa Cinerea), también conocida como “escorpión acuático” por las patas delanteras que recuerdan las pinzas de un escorpión.
La llantén acuática (alisma plantago-aquatica) y la lenteja de agua (Lemna minor) afloran sobre la superficie del pequeño estanque bordeado por matas de cárice (Carex sp.), cuyas aguas, más tranquilas y cálidas que las de manantial, constituyen el hábitat adecuado para la reproducción de anfibios como el tritón crestado (Triturus carnifex), el tritón común o punteado (Triturus vulgaris), la ranita de San Antonio (Hyla arborea), el sapo común (Bufo bufo), la rana ágil (Rana Dalmatina) y la rana de Lataste (Rana latastei).
Depredadora de estos anfibios es la culebra de agua (Natrix natrix), culebra no venenosa que, desde la vegetación de ribera en la que se esconde, es capaz de sumergirse en el agua y nadar.

El bosque de ribera
En el cruce seguimos recto hacia el bosque de ribera bordeado por surgencias y espejos de agua. En este próspero pulmón verde, gestionado por el circolo de Legambiente, la intervención humana se reduce al mínimo para salvaguardar el ecosistema del bosque húmedo de llanura.
Las plantas de porte alto y medio más extendidas en el bosque de ribera pertenecen a la familia de las Betuláceas, como el aliso negro, y de las Salicáceas, como el salicone, el sauce blanco, el álamo negro, el álamo blanco y el álamo temblón. En el espeso sotobosque no es raro encontrar especies hidrófilas como el saúco, la sanguina, el avellano, el aligustre, el rosal silvestre, la clemátide, el evónimo, el arraclán, el árbol de las mariposas, el falso índigo y la madreselva.
El Vascon
El Vascon es uno de los brazos de agua más profundos de las Fontane Bianche, cuya pureza y caudal constante han determinado el desarrollo de un ambiente rico en vegetación sumergida en el que proliferan muchos invertebrados acuáticos, intolerantes a la contaminación, como los plecópteros y las efímeras.
Entre las especies ícticas observables en las claras aguas de las Fontane Bianche encontramos el cacho (Leuciscus cephalus cabeda), reconocible por los destellos de su vientre plateado, la trucha marmórea (Salmo trutta marmoratus), el piscardo (Phoxinus phoxinus), el barbo (Barbus plebejus) con los característicos barbillones cerca de la boca, el espinoso (Gasterosteus aculeatus) y el cottus (Cottus gobio), que se camufla entre los guijarros del fondo para capturar pequeños invertebrados.
Gustoso de pequeños peces, insectos acuáticos, anfibios y crustáceos sobre los que se lanza zambulléndose desde viejos troncos que asoman en el espejo de agua, el martín pescador (Alcedo atthis) excava túneles subterráneos en los que deposita los huevos a resguardo de depredadores e inclemencias.

La Punta delle Volpere
Después de contemplar el Vascon, regresamos al cruce anterior y tomamos el recorrido naturalista que conduce a la Punta delle Volpere. Bordeada por el torrente Rospér, esta ubicación debe su nombre a la presencia de zorros, Vulpes vulpes, que se refugian en las oquedades del escarpe rocoso que constituye el margen izquierdo del área de ribera del Piave.
Las cuevas en las que las zorras encuentran cobijo son el resultado de la acción erosiva del agua sobre el conglomerado, roca de origen fluvial de la que está compuesta la ladera.
El estanque de las libélulas
Seguimos a lo largo del curso del torrente Rospér hasta encontrar a nuestra izquierda la última desviación del sendero naturalista que nos lleva al estanque de las libélulas. Aquí encontramos un puesto de observación de aves que viven entre la vegetación de las orillas de las Fontane Bianche.
El observador atento podrá ver el carricero común (Acrocephalus scirpaceus), el ruiseñor bastardo (Cettia cetti), la lavandera cascadeña (Motacilla cinerea), el ánade azulón (Anas platyrhynchos), la gallineta común (Gallinula chloropus), el rascón (Rallus aquaticus), el avetorillo común (Ixobrychus minutus) y el águila pescadora (Pandion haliaetus).
El laberinto de las Fontane Bianche

Este ingenioso laberinto verde nace de la colaboración entre la asociación Legambiente Sernaglia, el Instituto ‘M. Casagrande’ de Pieve di Soligo, responsable del diseño del intrincado recorrido, y el Instituto ‘G.B. Cerletti’ de Conegliano, que se ocupó de la ideación, la supervisión, la plantación y el mantenimiento del laberinto.
El ingenioso entramado de senderos está formado por plantas de aligustre (Ligustrum vulgare) y arce campestre (Acer campestre) plantadas por los alumnos del Istituto Comprensivo di Sernaglia della Battaglia con motivo de la fiesta de los árboles en 2016.
Si queréis poner a prueba vuestra habilidad de orientación, adentraros en el laberinto de las Fontane Bianche es la ocasión perfecta.


