LIBRI IN CANTINA – la muestra nacional de la pequeña y mediana edición- CUMPLE 20 AÑOS Y… SE REINVENTA.

Todos los focos apuntan a Libri in Cantina que este año alcanza un importante hito: la célebre kermés dedicada a la pequeña y mediana edición celebra sus primeros veinte años. La cita es en el castello San Salvatore di Susegana (Treviso), los días 5 y 6 de octubre de 2024.
Un cumpleaños tan importante merecía sin duda una reflexión. De aquí nace el giro y el significativo cambio de rumbo, bajo el signo… de la lentitud.

La edición 2024 se titula de hecho “LentaMente” y se propone revolucionar el festival trevisano. Por lo demás, 20 años han pasado en un abrir y cerrar de ojos. Han sido 20 años riquísimos en encuentros con editores y autores, presentaciones de libros y proyectos, investigación, cultura y territorio. La manifestación ha llegado a su vigésima edición tan rápido que a todos les ha parecido necesario… ralentizar. Los de Libri in Cantina eran unos visionarios ya hace 20 años. La kermés había apostado por la pequeña edición, siempre un sector de nicho. Dedicando recursos, energías e ideas a la producción cultural. Una apuesta ganada, a pesar de que no era para nada obvia. El libro, en cambio, resiste. Convirtiéndose en indiscutible protagonista de la oferta cultural de nuestro territorio.
¿Qué proponer entonces de diferente?
Pocos encuentros con los autores pero todos de altísimo nivel y con más tiempo.
Como por ejemplo el encuentro con Franco Arminio, poeta y paisólogo, que se detendrá en la verdísima terraza del leccio del Palazzo Odoardo. ¿Quién mejor que Arminio podía ser el testigo de este cambio de rumbo del festival? Arminio, desde siempre, como un zahorí, busca la vena en la que aún fluyen palabras densas de significado y luz. Sus versos se ofrecen como ocasión para abrir el corazón a la maravilla, cantan la importancia de prestar atención a lo minúsculo para sentirnos parte de lo inmenso. Del amor por su pueblo (Bisaccia, en Irpinia) – que nunca ha abandonado, quedándose y resistiendo frente al despoblamiento – el autor ha hecho su bandera, fundando la paisología, disciplina ética que enseña a amar el paisaje. También el interior.
Así como Matteo Saudino, creador de Barbasophia, un lugar de divulgación virtual que une las dos peculiaridades más evidentes del autor: la barba y la filosofía. Saudino enseña historia y filosofía a los jóvenes y escribe libros. Para contarnos cosas serias pero con arranques geniales que sacan la historia del polvo para transportarla al contemporáneo.
Escritor, youtuber y activista, Saudino prueba herramientas y afina cerebros para razonar sobre la sociedad, la política, las instituciones y la educación, sobre los derechos y la justicia social, porque “hacer filosofía -como repite siempre- es un acto de rebelión”.
Y además nuevas colaboraciones con socios ya amigos de la muestra: la Fondazione Benetton studi e ricerche para una mirada cualificada sobre el paisaje. Y con la Fondazione Stepan Zavrel, escuela internacional de la ilustración, con las sugerencias de la fantasía.

¿Qué esperar entonces?
No el típico festival bulímico donde se pasa de un tema o de un autor a otro. No la típica presentación, entonces, sino un día charlando bajo el leccio, dibujando en un prado, pensando mirando el paisaje, escuchando una música. Largos encuentros que sacian el espíritu.
Presentaciones lentas que dan apetito de conocimiento, nos hacen hambrientos de libros, golosos de historias. Pero también de caminatas. Con la nariz hacia arriba, mirando al cielo, inmersos en el verde de nuestras colinas: un lugar que parece salido de un libro de cuentos.
Hoy todo es rápido: la cultura se consume y a menudo no se saborea, estamos en contacto con todo el mundo y en relación con nadie. Realmente necesitamos ralentizar.
LentaMente propone un ritmo diferente, para dar tiempo al alma de alcanzarnos. Porque el pensamiento necesita tiempo: para dejar espacio a la fantasía; para gozar plenamente de las palabras.
Pero también para contemplar el paisaje, para escuchar el silencio, para sentir los aromas. Para seguir siendo humanos.







